martes, 3 de agosto de 2010

Pujol llama a considerar “casus belli” la aplicación de la inmersión como dicta el TC


2.08.2010
La voz de Barcelona

"Se ha de hacer entender a la gente que la lengua es capital, es básica"

El ex presidente de la Generalidad y líder nacionalista ha asegurado, en una entrevista para la revista de la entidad Plataforma per la Llengua, que “si la inmersión lingüística quedase suprimida o rebajada [en aplicación de la sentencia del TC] se tendría que considerar un casus belli“.

Jordi Pujol destapa el tarro de las esencias nacionalistas con una declaración llamando a un motivo de guerra o motivo que puede originar un conflicto, si hacemos caso de lo que casus belli significa según el diccionario, si se aplica la ley dictada por el Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatuto de Autonomía que establece el bilingüismo obligatorio en las escuelas de Cataluña dejando al margen de la ley la inmersión lingúística obligatoria.

Para el que fuera presidente autonómico entre 1980 y 2003, “en este tema, y con las características demográficas de Cataluña, nos jugamos que a treinta años vista el catalán se convierta en una lengua residual” y exige a la ciudadanía -la entrevista fue hecha antes de la manifestación independentista del 10 de julio- que le pida cuentas a los políticos para que den una respuesta política al TC.

En la entrevista, Pujol asegura que de lo que más orgulloso se siente en sus 23 años de gobierno, en materia de política lingüística, es precisamente la aplicación de la inmersión lingüística obligatoria: “Fue y es una cosa realmente importante, la más difícil de conseguir, y que ha ido muy bien“, sin descartar, asegura, la tarea realizada desde el obierno de la Generalidad en el ámbito de los medios de comunicación como la creación de TV3 o Catalunya Ràdio y las ayudas a RAC1.

A favor de las multas lingüísticas

Por otro lado, el presidente fundador de CiU y aún miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional de la coalición, apoya las medidas lingüísticas aplicadas por los gobiernos tripartitos que consisten en la obligación, imposición y multa. Por ejemplo, Pujol considera que la Ley del Cine “está bien”, y aunque admite haber sido escéptico con lo que llama “las inspecciones”, que son el primer paso de la multa lingüística, señala que “de vez en cuando se pueden hacer” y se han de combinar con la “persuasión”.

El nacionalismo considera la lengua parte del ADN, en palabras de Pasqual Maragall, y Pujol siempre lo ha considerado así: “La lengua no es solo un medio de comunicación, es un sentimiento de identidad y defenderla es un acto de dignidad. Y de orgullo. Esto se ha de meter en la cabeza de la gente. [...] El catalán es una seña básica de identidad de un país, la definición de la personalidad de un país. Se ha de hacer entender a la gente que la lengua es capital, es básica”.
Finalmente, el ex presidente de la Generalidad se congratula de haber “depurado” los “castellanismos” que se escuchaban en las personas que hablaban catalán en los años 40, 50 y 60 y de que ahora casi todo el mundo sepa catalán, pero lamenta una nueva ola inmigratoria que “no se pone” a hablar catalán.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ETNORACISMO: "En este tema [POLÍTICA LINGÜÍSTICA], y con las características demográficas de Cataluña [MAYORÍA DE CASTELLANOPARLANTES], nos jugamos que a treinta años vista el catalán se convierta en una lengua residual”; es decir, que Jordi Pujol no cree en la mayoría... salvo si es conforme con sus intereses -así son y han sido siempre los NAZIONALISTAS-.